21.3.2016
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Descubre el mundo secreto de las semillas

No es comer menos sino comer mejor. Estamos cansados de escuchar que la clave para una dieta sana no es la cantidad sino la calidad de lo que ingerimos. Sin embargo, puede resultar complicado incorporar todos los nutrientes necesarios para una dieta óptima a nuestra alimentación diaria.

Una buena forma de hacerlo es recurrir a las semillas. Estos pequeños alimentos con un gran aporte energético son fáciles de añadir a nuestros platos y sirven para completar nuestro programa nutricional de forma cómoda y rápida. Gracias a las semillas podemos obtener los aportes de fibra, magnesio, ácido fólico, potasio o calcio que necesitamos, entre otros muchos beneficios para nuestra salud.

Actualmente es posible comprar semillas en casi cualquier gran superficie. La oferta de los supermercados en comida saludable continúa aumentando y hoy día es sencillo encontrar una gran variedad de semillas a nuestra disposición. Cada una tiene una función o una indicación específica. Hoy repasamos las más importantes para que sepas qué puedes hacer con cada una de ellas.

Una de las más populares en la actualidad es la quinoa. Los celíacos la conocen bien porque puede utilizarse como cereal con la gran ventaja de que no contiene gluten. Rica en fibra y proteínas, se caracteriza por un bajo índice glucémico. Busca esta propiedad en tu alimentación cuando tu objetivo sea perder peso comiendo sano. Además, gracias a su increíble popularidad existen miles de recetas en la red para prepararla sacándole el mejor partido sin renunciar al sabor.

También es cada vez más habitual el consumo de chía y de semillas de lino. Ambas son ricas en omega 3, y la chía lo es además en calcio y vitamina C. Son muy bajas en grasas y tienen fama de ser energizantes, motivo que ha hecho que su consumo en el mundo del fitness esté en alza.

Las semillas de lino son abundantes en fitoestrógenos, por lo que pueden ser buenas para regular las hormonas, aliviar el estrés y mejorar el buen humor. Dóralas un poco en el horno previamente para sacarles todo su partido.

Dentro del grupo de semillas ricas en omega 3 tenemos además las semillas de cáñamo. Están indicadas tanto para controlar el peso como para mejorar las funciones cognitivas y son ricas en magnesio, hierro, zinc y potasio.

Si buscas un aperitivo saludable, recupera las costumbres de tu abuelo y rescata las semillas de calabaza. Este tradicional snack es rico en zinc, manganeso y magnesio, además de delicioso y fácil de encontrar y de comer. Puedes recurrir a ellas si estás en proceso de pérdida de peso y creación de músculo. 

Estamos tan habituados a ver las semillas de girasol que se nos olvida que son un estupendo antioxidante natural gracias a su gran aporte de vitamina E. Las pipas, al contrario de lo que mucha gente piensa, no engordan especialmente y bien dosificadas aportan magnesio, fósforo, hierro y potasio. Eso sí, ¡cuidado! Comer pipas es adictivo y recuerda, siempre mejor sin sal.

Por último, las semillas de sésamo no sólo vienen en el pan de tu hamburguesa favorita. Añadidas en sopas o ensaladas, esta pequeña semilla es rica en calcio, zinc, vitamina E y magnesio además de fibra y lignanos, lo que la convierte en un gran aliado para prevenir la hipertensión y controlar el colesterol.

Una gran ventaja de las semillas es su versatilidad a la hora de prepararlas. Puedes incorporarlas al cocinado de tus platos o recurrir a ellas como aperitivo saludable entre horas, puedes cocerlas o tostarlas para usarlas como complemento o guarnición, e incluso hay quien emplea las más pequeñas en batidos energéticos o las incorpora a la masa para hacer pan. ¡El límite es tu imaginación!

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