1.3.2017
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CLAVES Y BENEFICIOS DE LA NATACIÓN PARA EMBARAZADAS

natación para embarazadas

Estar embarazada es una de las experiencias más intensas y mágicas de la vida. Sin embargo, también es fuente de dolores y de molestias que ponen a prueba nuestra resistencia física. Si te has embarcado en la aventura de la maternidad, toma nota, porque de cómo te prepares para este momento dependerá tu futuro bienestar. ¿La clave? Natación para embarazadas.

Preparación antes del embarazo

El embarazo es un proceso que consume mucha energía por parte de la madre. Aunque el cuerpo de la mujer está preparado de forma natural para hacer frente a este desgaste físico, una buena preparación antes del embarazo es importante para que este se desarrolle con el menor número de inconvenientes para la madre. “Es cierto que no es imprescindible, pero las mujeres que se quedan embarazadas estando en buena forma física aguantan mejor lo que viene después”, explica Aurora Conca, monitora del curso de natación para embarazadas.

"las mujeres que se quedan embarazadas estando en buena forma física aguantan mejor lo que viene después"

La razón es sencilla. Una musculatura potente y bien desarrollada soporta mejor la carga extra de peso que supone un embarazo para la estructura ósea de la madre. “Conseguir un nivel de condición física saludable es uno de los objetivos de nuestro programa de natación para embarazadas”, destaca Aurora, “No se trata de conseguir un cuerpo de culturista sino de desarrollar la capacidad física necesaria para hacer frente a esta etapa de la vida”.

Cada fase de la gestación tiene unas características específicas para la madre. “Nuestro trabajo es apoyar y trabajar las necesidades de la mujer gestante según el momento en el que se encuentre”. Por ejemplo, al principio el trabajo es fundamentalmente cardiovascular. “En los primeros meses vamos trabajando para construir la base de lo que vendrá después, pero a medida que avanza la gestación vamos adaptando los ejercicios a la capacidad física de la futura madre”, explica Aurora.

La disociación de la cadera y la retroversión pélvica se trabajan un poco más adelante. “A partir del sexto mes también ponemos especial atención en ganar fuerza en las piernas y las caderas. Este trabajo les permite aliviar los dolores de espalda posteriores, y el trabajo de espalda en piscina reducirá las futuras molestias lumbares tan típicas del embarazo”, detalla Conca.

Trabajo del suelo pélvico

En especial, el trabajo del suelo pélvico se desarrolla a lo largo de los nueve meses. “Priorizamos en nuestro trabajo los grupos musculares que tendrán una mayor incidencia en el parto para favorecer la recuperación después del nacimiento del bebé”, comenta la monitora. Diversos estudios demuestran que un suelo pélvico bien trabajado antes del parto minimiza las secuelas posteriores.

No es algo que tomarse a la ligera cuando una decide ser madre. El suelo pélvico puede dañarse en el parto y derivar en serios problemas como dolores de espalda, dolores en las relaciones sexuales, incontinencia urinaria o prolapso genital (descenso o caída de los órganos) entre muchos otros.

Natación para embarazadas: control de peso

Otro aspecto fundamental que se cuida en las sesiones de natación para embarazadas es el control del peso. “Es normal poner peso durante el embarazo, pero tenemos que asegurarnos de que sea de forma saludable. Realizar algún tipo de ejercicio durante el embarazo es importante para controlar el peso, y los ejercicios acuáticos han demostrado ser efectivos y seguros tanto para la madre como para el bebé”, explica Aurora.

La flotabilidad del agua permite que la madre realice los ejercicios que necesita sin añadir una carga extra a su cuerpo. “Esto es fundamental en especial para las articulaciones, que son las que más sufren con la sobrecarga y el impacto repetitivo propio de otras actividades físicas”.

Esta cualidad del agua va mucho más allá. “Permitir el trabajo físico a la vez que se reduce la carga permite disminuir los edemas circulatorios y el dolor lumbar. Los músculos de la madre están activos y fuertes hasta el último momento en un medio, el acuático, que reduce al mínimo el riesgo de golpes y lesiones, algo muy importante tanto para la madre como para el bebé”.

Una de las sensaciones propias del trabajo en piscina que más destacan las embarazadas es la de “no pesar, especialmente en la recta final del embarazo cuando las dificultades para moverse aumentan tantísimo. Estar en el agua les permite recuperar su movilidad y su autonomía”, destaca la experta monitora.

Aurora alaba las virtudes de la natación mucho más allá del bienestar puramente físico. “El agua tiene unas propiedades calmantes en el ser humano increíble. Permite a las madres relajar el cuerpo y liberar las articulaciones, como hemos señalado, pero también ayuda a liberar el estrés y la tensión nerviosa”, comenta. “Para muchas mujeres esta etapa es un periodo de ilusión y nervios, pero también de estrés. Hay muchas dudas, mucha tensión, y relajarse y alcanzar el equilibrio es tan importante como el desarrollo físico”.

Compartir las experiencias del embarazo con otras mujeres

Compartir las experiencias propias del embarazo con otras mujeres que están viviendo la misma situación también ayuda a las futuras mamás. “En las clases de natación específicas para embarazadas se crean grupos de forma natural en los que unas madres ayudan a otras, comparten información y consejos. Es una etapa de la vida muy bonita y compartirlo con otras personas que están pasando exactamente por lo mismo es liberador”, destaca Aurora.

El miedo se reduce al compartir las inquietudes en un espacio seguro y confortable al que es recomendable que asistan solas. “Al final si vienen acompañadas prestan más atención al acompañante que a sí mismas, y este es un espacio exclusivo para ellas. Además, todos los ejercicios pueden realizarlos solas, no importa en qué fase de la gestación se encuentren”.

En la recta final se dedica especial atención a la preparación al parto. “Los ejercicios que les proponemos cambian porque las necesidades cambian”, explica Aurora. “Focalizamos la atención en el parto en sí, física y espiritualmente”.

No solo para madres primerizas: la natación para embarazadas ayuda a todas las mujeres

Algunas madres creen que este tipo de preparación sólo está indicada para madres primerizas, un error en el que hay que evitar caer. El cuerpo de la mujer sufre con cada parto y es necesario prepararlo de nuevo para mantener y mejorar el periodo de recuperación posterior.

Las futuras madres encuentran en sus clases de natación un tiempo para sí mismas y su preparación, un espacio de calma donde relajarse del estrés de la vida cotidiana y prepararse para el gran momento que cambiará sus vidas para siempre. “Ser madre es un trabajo muy duro. El embarazo es sólo el principio”. 

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