Corredores: cómo mejorar tus marcas dentro del club
13.7.2021
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Corredores: cómo mejorar tus marcas dentro del club

¿Es posible mejorar tus marcas de carrera trabajando en interior? Sí, es perfectamente posible.

A menudo, los corredores de calle reniegan de la cinta y creen que no les sirve para nada. Sin embargo, están profundamente equivocados. El entrenamiento en cinta es un complemento magnífico a la carrera en exteriores y saber cómo utilizarla correctamente puede ayudarte a mejorar tus marcas de maneras que nunca habría soñado.

La cinta tiene varias ventajas sobre la carrera al aire libre. La primera de ellas es que te permite examinar tu postura durante el ejercicio, corrigiendo los errores que pueden derivar en una lesión. Ya sea tú solo delante de un espejo o con la ayuda de un entrenador, es una forma óptima de analizar tanto la postura corporal que adoptamos durante el ejercicio y nuestro tipo de pisada. 

La utilidad de la cinta de correr va más allá. El running indoor nos permite aprender a llevar el ritmo adecuado durante la carrera y sirve para practicar periodos de carrera largos y sostenidos. Los expertos recomiendan mantener una inclinación en la cinta entre 0,5 y 1 para simular los desniveles de la vida real. Además, si la cinta que utilizas lo permite, jugar con los desniveles a distintos grados de intensidad favorece el trabajo de resistencia. 

Aquí está la clave del éxito del entrenamiento indoor: diseñar la secuencia con diferentes niveles de intensidad calibrados por tiempo. Por ejemplo, para un entrenamiento básico, bastará con 5 minutos de calentamiento y ocho series compuestas de 2 minutos de carrera a intensidad alta con 2 minutos de trote suave.

Para corredores que busquen completar una carrera de más de una hora con un buen tiempo, una secuencia óptima sería combinar una carrera de 15 minutos a ritmo suave con 3 minutos de más intensidad hasta completar el entrenamiento.

Estos son solo algunos ejemplos de entrenamientos estándar, pero lo ideal será siempre que consultes con nuestros expertos en sala para que ellos te ayuden a determinar cuál es la secuencia óptima para tus objetivos concretos.

Por ejemplo, trabajar en interiores te permite alternar el running propiamente dicho con el entrenamiento funcional. Así, trabajamos contigo la fuerza del tren inferior y superior para mejorar tu estabilidad y tu velocidad, consiguiendo un entreno más completo.

Al fin y al cabo, cada corredor y cada meta necesitará una dedicación determinada, así como una inclinación concreta para lograr los mejores resultados en el menor tiempo posible.

La carrera en interiores nos evita, además, las circunstancias climáticas extremas: no tienes que exponerte ni al gélido frío del invierno ni al insoportable calor del verano alicantino. La mayor parte de las competiciones evitan las horas puntas de calor o las olas extremas de frío porque la seguridad de los corredores es lo primero. Para nosotros también. 

Es importante tener en cuenta que correr en la calle supone, además, un mayor desgaste del tren inferior. Incluso con las mejores zapatillas. Por eso, combinar ambos tipos de carrera puede ayudarnos a prolongar nuestra vida como corredores activos. ¡Más lejos, más rápido, con mayor seguridad!

Además, la cinta tiene una serie de beneficios sociales y familiares añadidos, porque al controlar mejor los tiempos que destinamos al ejercicio nos permite conciliar con otras facetas de nuestra vida. ¡Porque no hay que renunciar a nada sino organizarse mejor!

Dinos ahora tú, ¿ha cambiado tu forma de ver el entrenamiento en cinta?

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