17.1.2017
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Cuidarse en la madurez

Cuidarse en la madurez - Cosmopolitan Alicante

A lo largo de la vida pasamos por diferentes fases, cada una con diferentes necesidades. Vivir cada una de estas etapas con la mayor plenitud posible está siempre en nuestra mano, pero a veces necesitamos una guía que nos enseñe a adaptarnos a este nuevo momento. 

A medida que nos hacemos mayores nuestros niveles de energía van disminuyendo, así como nuestra flexibilidad y nuestra capacidad de realizar esfuerzos. Las articulaciones se resienten, la musculatura se sobrecarga y las lesiones se vuelven recurrentes. Por esto, muchas personas renuncian a llevar una vida activa a partir de cierta edad.

Sin embargo, está comprobado que cuando alcanzamos la madurez es cuando nuestro cuerpo más necesita que le prestemos tiempo y dedicación. Eso sí, con inteligencia.

Cuando alcanzamos la madurez es cuando nuestro cuerpo más necesita que le prestemos tiempo y dedicación. 

En la edad madura es necesario más que nunca escuchar al propio cuerpo y estar atento a lo que nos pide. Por lo general, será señal de que ha llegado el momento de cambiar a otro tipo de ejercicios y actividades más acordes con nuestro nivel de energía.

Una buena alternativa al ejercicio tradicional son las clases de pilates y de yoga. Estas sesiones ayudan a mantener una buena salud cardiovascular sin sobrecargar la musculatura ni las articulaciones. Además, como parte del trabajo que se realiza es anaeróbico el músculo permanece en forma.

El trabajo en piscina es también una buena opción. La flotabilidad del agua elimina el impacto que nuestras articulaciones pueden sufrir cuando trabajamos en tierra y nos permite seguir haciendo ejercicio aunque padezcamos alguna enfermedad ósea como la artritis.

Porque madurar no significa envejecer, seguir moviéndonos es clave para mantener un estilo de vida saludable durante más años. Aquí entran en juego otros factores clave para nuestro bienestar, además del ejercicio en sí mismo.

Seguir moviéndonos es clave para mantener un estilo de vida saludable durante más años.

Incluso quien ha realizado deporte durante toda su vida tiene que adoptar nuevos hábitos en esta etapa de la vida.

Es posible que un experimentado runner, llegada cierta edad, deba combinar sus carreras con sesiones de fisioterapia que le ayuden a relajar la musculatura para evitar lesiones y poder seguir corriendo durante más años. Este mantenimiento extra al que muchos no hemos prestado atención en otras etapas de nuestra vida es especialmente importante en la madurez porque nos permite continuar con un estilo de vida activo durante más tiempo.

Después de toda una vida trabajando y esforzándonos al máximo, cuidar de nuestro cuerpo en todas sus dimensiones es más una obligación que un lujo. Algo que nos debemos a nosotros mismos. Los baños de vapor de las saunas y las sesiones de spa ayudan a la relajación corporal y mental, liberando el estrés y las toxinas que acumulamos en la lucha diaria. Este tipo de experiencias sensoriales nos ayudan a recargarnos de energía en el momento de nuestra vida en que es más importante.

El bienestar interior se percibe también por fuera, cierto, aunque no por ello debemos renunciar a la estética. Una piel limpia e hidratada es señal de buena salud a cualquier edad, eso sí, en ciertas etapas de la vida necesita más mimos para mantener su aspecto saludable por más tiempo.

En la madurez el tiempo que dedicamos a cuidar de nosotros mismos es un tiempo bien invertido. Tiempo para meditar, para poner en orden las ideas, para volver a conectar con nosotros mismos.

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