10.10.2016
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CUIDAR TU ALIMENTACIÓN TAMBIÉN ES HACER DEPORTE

cuidemos nuestra alimentación

Hacer ejercicio sin cuidar tu alimentación no tiene mucho sentido, pero que tire la primera piedra quien no haya seguido los sagrados principios del gym y el ñam: no pasa nada si me como esta pizza ahora (ñam) porque la voy a quemar mañana con una hora de cardio (gym). 

Cuidar tu alimentación es fundamental cuando se trata de seguir un buen programa de entrenamiento

Es muy posible que en algún momento todos hayamos caído en esto. Somos humanos. Sin embargo, cuidar tu alimentación es fundamental cuando se trata de seguir un buen programa de entrenamiento. Al fin y al cabo, de lo que comas cada día dependerá la efectividad del ejercicio, es decir, los resultados que obtengas y el tiempo que tardes en obtenerlos.

Somos lo que comemos

Somos lo que comemos y la calidad de lo que comemos. La teoría de “las gallinas que entran por las que salen”, o las calorías que como por las calorías que quemo después, no funciona igual según la calidad de las calorías que ingerimos. No, no es lo mismo que provengan de frutas y verduras a que provengan de dulces y chucherías. La energía no será la misma y desde luego tampoco será igual el efecto en nuestro organismo.

Un concepto importante con el que tendremos que familiarizarnos es el índice glucémico. Tras este nombre se esconde el aumento o disminución del nivel de glucosa en sangre en un periodo determinado tras el consumo de hidratos de carbono.

Aumentar la cantidad de glucosa en sangre unas cuatro horas antes del ejercicio incrementará nuestra resistencia

Por lo general, consumir carbohidratos antes del ejercicio redunda de forma positiva en el rendimiento posterior.

Por poner un ejemplo, la bollería industrial se basa en hidratos de absorción rápida. Esto quiere decir que, además de que el aporte calórico será alto, la energía útil que recibiremos de este alimento tendrá un pico inmediato y después apenas nada, por lo que la sensación hambre reaparecerá pronto, tendremos que volver a comer y, por si fuera poco, acumularemos grasa innecesaria.

Para hacernos una idea, la calidad del combustible que incorporamos a nuestros motor influye en el rendimiento. ¿Significa esto que hay que renunciar a los hidratos de carbono, como sugieren algunas dietas? No, pero no son hidratos de la misma calidad los que provienen de un dulce que los que provienen de una patata asada, para que nos vayamos entendiendo.

Del mismo modo, una comida rica en hidratos después de entrenar ayudará a nuestro organismo a reponer el glucógeno perdido en el entrenamiento. Aunque si nuestro objetivo es perder peso tendremos que tener cuidado con la calidad de los hidratos que tomamos tras la sesión deportiva, aquellos que estén metidos de lleno en el mundo de la competición harán bien en tenerlo en cuenta y ayudar a su organismo a mantener el ritmo.

Respetar el equilibrio nutricional será una baza importante en nuestro programa de entrenamiento. Tanto si nuestro objetivo es perder peso como si queremos hacer músculo, tendremos que seguir una alimentación apropiada y adaptada a nosotros.

Una buena técnica para guiarnos en el cuidado de nuestra alimentación es elaborar un menú con todas las comidas de la semana o incluso del mes. Organizar la distribución de los nutrientes a lo largo del día y durante la semana nos garantiza tener siempre cubiertos los aportes mínimos que necesitamos para nuestra actividad diaria. El asesoramiento de un nutricionista profesional puede sernos de gran ayuda si es la primera vez que nos enfrentamos al diseño de un menú personalizado.

Además, elaborando un menú nos despreocuparemos del quebradero de cabeza diario de qué como mañana. La planificación no sólo servirá para comer mejor sino también para simplificarnos la vida.

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